La Profesión del Trabajo Social
La Profesión del Trabajo Social
En el portal de Trabajo Social de Chile uno de los artículos que nos llamo la atención y que nos invita a reflexionar sobre nuestro saber y quehacer profesional, una profesión en permenente contradicción, hasta podríamos aseverar en una relación dialéctica, compleja como la realidad social que intentamos conocer e intervenir.
Otra contradicción que atraviesa nuestra profesión es la relación asimétrica con las instituciones en las cuales nos insertamos para nuestro ejercicio profesional tan manipulado, subestimado y por momento deslegitimado, para los profesionales que ejercemos en la función privada, la demanda es directa, por ello se desarrolla la labor cotidiana más liberada, con mayor autonomía, existiendo la posibilidad de recrear o co-construir nuestro objeto de intervención; lejos de un espacio público estatal caracterizado por lo clientelar, por los tiempos partidiarios o por la hegemonía del poder político vigente, a través de las políticas sociales, adjudicando el rol profesional subyugado por las demandas clientelares en detrimento de nuestra identidad profesional.
Nuestra profesión está en crisis, creemos que la caracteriza por su permanente cuestionamiento ya sea por la adjudicación del rol profesional por sectores hegemónico académico que determinaron nuestra posición social, laboral y sobre todo en nuestra identidad. Las profesiones como médicos, abogados, sociólogos socavan nuestras posibilidades de producir un saber científico sobre la realidad social o cotidiana y también por la lucha del poder político vigente de deslegitimar nuestra identidad que por muchos años alcanzado, no como acabado, sino como propuesta de presentación o reconocimiento de una sociedad tan compleja e incierta que intentamos conocer e intervenir y en este doble juego de roles, nos re-posicionamos.
El sujeto que co-construye nuestro objeto de intervención no es el sujeto pasivo que dio origen al trabajo social, desde una mirada positivista, sino que es un sujeto activo, que tiene voz , que desde el conocimiento de su realidad social, los llamados sujetos carentes, desposeídos, explotados, cualquiera sea su denominación o dominación, es un sujeto portador de un saber que es posible apropiarse, replantear nuestra manera de intervenir ya sea para conocer o transformar su situación, tomando el papel de actores de su propia trama social, de su conflictividad y resolución. Un sujeto con un lenguaje, con una verdad, con una ideología que construye.